domingo, 18 de abril de 2010

Ser liberal, ser malvado... ser culpable

Muchos, incluso con ideologías o creencias enfrentadas, consideran que un liberal es un ser despreciable, egoísta, explotador e incluso pecador. Amigo de los ricos y de las grandes corporaciones que hacen trabajar a los niños y contaminan el aire y las aguas. Codicioso e incapaz de ejercer la caridad para ayudar a los demás. Especulador, responsable de la actual crisis y del calentamiento global. Partidario de dejar morir a aquellos que no puedan pagar su asistencia médica y pedir que se bajen las pensiones a los ancianos. Complaciente con los empresarios que explotan a los trabajadores y con la semana de 65 horas. Encantado con una enseñanza privada que permita que sólo los hijos de los más pudientes puedan tener una educación digna. Defensor de las instituciones financieras que ahogan al pobre y se aprovechan de las malas rachas para quedarse con las casas de los que no pueden pagar sus hipotecas. Acostumbrado a llamar al parado vago, parásito y merecedor de su suerte. Culpable del hambre en el mundo y de la miseria en los países subdesarrollados.

Estoy seguro que los que opinan de esta manera, al ver el siguiente video, no dudaría en llamar liberal al personaje que representa Alec Baldwin:



Y si un liberal fuera todo eso, ¿quién querría definirse como tal? Por supuesto, yo no…
Y sin embargo, soy liberal. ¿No será que muchos, incluso con ideologías o creencia enfrentadas, se equivocan y en lugar de definir a un liberal están describiendo al demonio?

18 comentarios:

eze dijo...

¡Hola Eetión!

Sip, la verdad es que muy buen tipo Baldwin no parece aquí. No sólo por las formas, sino porque parece asignar valor a las personas según su valor en el mercado (de trabajo, en este caso). Más allá de eso, estoy de acuerdo en que un puesto de trabajo debe asignarse según el mérito. Sin mérito, el puesto debe ocuparlo otro.

Me alegra que estés de acuerdo con ciertos puntos de los que hablas, como mantener un sistema de salud pública, por ejemplo.

Creo que todo el debate se clarificaría muchísimo, Eetión, si me explicaras qué entiendes tú por liberalismo. Especialmente, si te refieres sólo al económico o también al político. Y cuáles crees que son los puntos principales de cada uno.

Un abrazo,
Eze

Eetión dijo...

¡Hola Eze!

¡Cómo eres! :-) Por un momento he pensado que se me había ido la chaveta y había escrito que apoyaba la sanidad pública en la entrada. Pero no. Lo que he dicho es que un liberal no es partidario de dejar morir a alguien por el simple hecho de no poder pagar su asistencia. Realmente creo que la gente estaría mejor atendida en un sistema de sanidad privada que en uno público, porque pagar, lo que se dice pagar, se paga en los dos. El asunto está en qué sistema es más eficiente y respetuoso con la libertad. Y por supuesto, siempre existirían métodos en un sistema privado para poder atender a quien no pueda pagar su atención médica.

Bueno, dejando ya lo anterior, que considero una pequeña broma por tu parte, afronto la cuestión realmente importante. ¿Qué entiendo yo por liberalismo? ¡Vaya, ese es el motivo de la existencia de este blog! Para no destripar entradas que estoy preparando, sólo te dejo unos breves apuntes. Eso sí, me gustaría que luego concretaras que entiendes tú por liberalismo, pues sé que también te consideras liberal.

El liberalismo que defiendo es tanto político como económico. Y la base de ambos está en el concepto de libertad, entendida ésta como la herramienta necesaria para poder conseguir el fin último del hombre que es la felicidad.

Partiendo del anterior principio, en lo político tendríamos que apoyar un sistema que permitiera ejercer a la persona dicha libertad individual (un matiz importantísimo es que persona y ser humano serían lo mismo, tu ya me entiendes pues esto lo hemos discutido en otras ocasiones). Continuando con el razonamiento, el concepto de libertad no nos llevaría a una autonomía individual que se opusiera a la existencia de leyes naturales. Estas leyes naturales deberían estar plasmadas en las normas jurídicas sin que ello signifique convertir al Estado en el reflejo de una particular visión moral. Sólo hablo de leyes básicas que por ser objetivas no podrían ser obviadas.

Y en lo económico, el concepto de libertad también juega un papel fundamental. Partiendo del marginalismo para enunciar la ley del valor (que no deja de ser una consecuencia de la libertad individual) se tendería a la creación de un Estado mínimo que garantizara también la expresión de esa libertad huyendo del intervencionismo, en especial en el sistema bancario, pues como liberal austriaco considero que la causa de las crisis periódicas que sufrimos está en la manipulación del Estado de los tipos de intereses, que son, al fin y al cabo, la expresión libre de la preferencia temporal individual.

¡Y eso que iba a ser breve! Siento haberme extendido. Al final voy a tener que publicar este comentario como una entrada. :-)

Un abrazo y gracias por tu participación, que siempre supone un agradable reto intelectual. Espero impaciente tu contestación a mi pregunta.

Mariena Por el Cambio dijo...

Tiene toda la razón del mundo. En cuanto nos definimos como liberales somo culpables de todo ( bueno en España somos fachas, además). Sin embargo no hay una teoría que busque el beneficio de cada individuo, su satisfacción personal, su progreso y avance en la vida, etc., como el liberalismo. La ignorancia es así.
Saludos.
Porelcambio.

atroma dijo...

Se le ha olvidado decir que viene del departamento de recursos humanos.

eze dijo...

¡Hola Eetión!

Bueno, en realidad lo de la sanidad pública no era una broma. ¡Realmente te había entendido mal!

O no del todo. En efecto, dices que el sistema privado debería incorporar métodos para atender a quienes no puedieran pagarse la atención médica. Ello es interesante, porque quiere decir que intentas tomarte en serio los derechos individuales derivados de la dignidad del ser humano, en este caso, el derecho a la salud. En este sentido, crees que la comunidad política debe garantizar la efectividad del derecho a la salud, no de todos, sino de todos los que no se lo pueden pagar. Desde luego no es ninguna tontería.

¿Qué es el liberalismo? Bueno, aviso para navengantes: aquí emplearé las etiquetas que se usan en la discusión académica sobre el asunto. Como las definiré, no creo que generen confusión. Seguramente no coincidirán exactamente con las utilizadas en las discusiones extra académicas. En ese caso, solicito un voto de confianza: pensad que en mi ámbito la discusión es más sofisticada, en el sentido que suelen hacerse más distinciones y pasar a niveles de generalidad más elevados.

Las categorías que emplearé no han sido elaboradas sobre la base de criterios genéticos. Un criterio genético es aquél que clasifica según el origen. Lo digo porque he oído a alguien distinguir entre un liberalismo u otro según los postulados se generaran en tal o cual siglo. El criterio que se emplea es material, es decir, se claisfica según el contenido de la escuela de pensamiento.

Bueno, continuaré en otra entrada.

eze dijo...

Distingamos primero una teoría económica de una teoría política, y de una teoría moral.

a)Teoría económica: conjunto de teoremas acerca del modo de distribución de recursos más EFICIENTE para un mercado dado.

b)Teoría moral: conjunto de proposiciones que definen lo que nos DEBEMOS los unos a los otros en tanto que personas.

c) Teoría política: conjunto de proposiciones que definen lo que nos debemos los unos a los otros en tanto que co-miembros del mismo sistema de cooperación social. Es, pues, una especificación de la teoría moral: nuestros deberes en tanto que personas-ciudadanos.

Estos tres tipos de teorías tienen en común una cosa: no tienen una finalidad descriptiva sino prescriptiva. Es cierto que se sirven de una determinada concepción de cómo es el mundo y de cómo somos los seres humanos, pero sólo para apoyarse en ella a la hora de determinar ciertos DEBERES.

Una teoría económica pretende determinar cómo DEBEMOS distribuir los recursos para alcanzar la mayor EFICIENCIA. Una teoría política y una moral nos dicen cómo DEBEMOS comportarnos con los demás para satisfacer ciertos valores, como la JUSTICIA.

Ahora bien, hay una diferencia fundamental entre estos tipos de teorías. La economía defina deberes hipotético-técnicos, mientras que la ética y la teoría política definen deberes categóricos.

Un deber hipotético-técnico es el que se refiere a una conducta que resulta obligatoria debido a un fin que nos hemos dado, en tanto que dicha conducta es un medio para alcanzar ese fin. Por ejemplo: si mi fin es encender la tele tengo el deber técnico de pulsar el botón de encendido; si mi fin es ser juez, tengo el deber técnico de pasar las oposiciones.

Que una acción sea un medio para alcanzar un fin es algo contingente: depende de cómo es el mundo, y el mundo puede cambiar. Puede que en unos años no sea preciso pasar opos para ser juez. Así, que una acción sea un deber en sentido hipotético-técnico depende de que, dado como es el mundo, resulte el medio para alacanzar el fin que nos hemos dado.

En el caso de la economía, ésta determina cuáles son las acciones que, dado como es el mundo y cómo somos nosotros, son necesarias para alcanzar la mayor eficiencia en la distribución de recursos en un mercado.

Un DEBER CATEGÓRICO es aquél referido a una acción en tanto que obligatoria en sí misma, es decir, en tanto que acción de un ser racional (y los seres humanos somos, la mayor parte de nuestra vida, seres racionales). Todas las acciones de un ser racional deben ester sujetas a la restricción siguiente: tomar también como fines en sí mismos al resto de seres racionales.

Éstos son los DEBERES MORALES, una parte de los cuales son los DEBERES POLÍTICOS. Una concepción moral es aquella que pretende definir cuáles son nuestros deberes morales, en general, y una política cuáles son nuestros deberes morales, en particular, en una comunidad política.

Toda acción humana, en tanto que acción de un ser racional, debe sujetarse a tales deberes morales. Esto quiere decir que, en la persecución de sus fines privados y de su felicidad, un ser humano no debe realizar todas aquellas acciones que supongan una transgresión de la ley moral.

O lo que es lo mismo: en toda acción humana debería haber dos fines o móviles: el subjetivo y el objetivo o moral, de forma que el primero no debería alcanzarse en detrimento del segundo.

Sigo en otra entrada.

Anónimo dijo...

Lo que yo me pregunto es como se ha tergivesado el liberalismo politico al punto de que a cualquier persona que le preguntes por sus principales caracteristicas estaria de acuerdo con tu entrada. Es una falacia totalmente aceptada, liberal es igual a enemigo del pueblo, del trabajador y de los pobres. Alguien que se define como socialista, es todo lo contrario, amigo del pueblo, del trabajador y de los pobres. Y sin embargo no hay mas que ver el desarrollo de la humanidad bajo las premisas liberales y bajo los regimenes socialistas. No obstante, la batalla propagandistica esta totalmente perdida y quiza para siempre... a no ser que ocurra algo como lo que esta sucediendo en el reino unido. Mantengamos la esperanza...
Jesus

eze dijo...

Un corolario de todo lo expuesto anteriormente es la ley moral siguiente:

'Si un deber de eficiencia económica es, tras haber considerado todas laz razones pertinentes, contrario a un deber moral (por definición, a un deber político), entonces, la acción definidad como deber de eficiciencia no debe llevarse a cabo'.

Esto es algo que creo que generará acuerdo: primero la justicia (moral), luego la eficiencia (economía). No en un sentido temporal, claro, sino en el expuesto de que una razón moral derrota a cualquier otra.

A veces, Eetión, al leer lo que dices sobre la escuela austríaca, parece que ésta mezcle razones técnicas con razones morales y que nos diga cómo ser bien eficientes especificando cómo respetar la libertad en un sentido ético. Me parece muy confuso conceptualmente, pero no tengo ni repajolera idea así que callo y te pido que me lo aclares. Por cierto, que creo que es el mismo problema del marxismo como teoría económica.

Bueno, sigo. Ahora ya podemos ver bien la diferencia entre liberalismo político y liberalismo económico.

a) Liberalismo económico: teoría económica que, sobre la base de ciertas hipótesis elaboradas sobre la base de datos empíricos y cierta concepción de las motivaciones humanas, define el mercado de competencia perfecta como el modelo de máxima eficiencia en la distribución de recursos. Además, establece las condiciones necesarias para que los mercados reales se aproximen a ese ideal regulativo.

b) Liberalismo político: familia de concepciones políticas que definen los deberes de justicia entre co-miembros de un sistema de cooperación social dado situando como valor moral superior en las relaciones entre personas-ciudadanos el de AUTONOMÍA POLÍTICA. Este principio supone al menos que la comunidad política debe garantizar al ciudadano libertad frente imposición de una CONCEPCIÓN DE VIDA BUENA (principio de neutralidad)por parte de las instituciones públicas; además, supone que las instituciones desarrollan un ordenamiento jurídico orientado, al menos, a evitar la INTERFERENCIA INJUSTIFICADA de unos ciudadanos en los planes de vida de otros.

Típicamente, un ordenamiento liberal, basado en una concepción objetiva de la moral, recoge deberes morales de justicia báscicos como DERECHOS FUNDAMENTALES, que establecen el límite entre interferencias justificadas y no justificadas.

Como puedes ver, esto es una definición muy general de liberalismo político, para acomodar las diferentes versiones del mismo. Todas comparten estos principios. Algunas sólo afirman estos principios; otras, son más exigentes.

eze dijo...

También podemos definir el liberalismo político como lo que NO es. No es COMUNITARISMO, no es NACIONALISMO, no es MULTICULTURALISMO, no es ANARQUISMO, no es MARXISMO. Cada una de estas concepciones políticas pone el énfasis en valores distintos de la libertad como autonomía política (como, al menos, no interferencia injustificada de instituciones públicas ni de privados).

Pongamos un ejemplo. Los partidos denominados conservadores (por oposición a los liberal-demócratas) suelen ser comunitaristas (aquí en España los llamamos tradicionalistas). El valor político superior de estos grupos no es la autonomía politica, sino el mantenimiento de ciertas instituciones que, creen, son valiosas porque definen la identidad de la comunidad (de la que depende la del individuo) y, cuando están asociados a una confesión religiosa, porque creen que esas instituciones permiten la vida buena.

Yo soy catalán. En Cataluña apenas hay partidos liberales. La mayoría son nacionalistas. Además, la semana pasada nació una plataforma comunitarista católica, Democracia nosequé. En su ponencia política rechaza el liberalismo: dice que 'el derecho está subordinado al bien' y que 'las instituciones no pueden ser neutrales ante el bien'. Esto me da miedo: quieren decir que las instituciones públicas han de trabajar por la felicidad de los ciudadanos, aunque ello suponga impedir que realicen acciones que no vulneran los derechos de nadie.

Esto es lo contrario al liberalismo.

Espero haberte contestado. Muchísimas gracias, Eetión.

Un abrazo,
Eze

Anónimo dijo...

Eze, no estoy de acuerdo con tu definicion de teoria economica. Si bien es la mas extendida, no por eso es exacta. Esa definicion es completamente estatica, entiende que los recursos estan dados y reduce la ciencia economica a una mera ciencia tecnica, a un metodo de optimizacion. Sin embargo no es cierto que los medios esten dados, ni mucho menos los fines. ¿Quien hubiera sido capaz de optimizar el mercado de internet hace apenas 25 años?. Con esto quiero decir que no sabemos cuales van a ser los medios que en el futuro la funcion empresarial pueda descubrir, esto rige incluso para los medios fisicos, ya que no sabemos como se aprovecharan en el futuro, por ejemplo el invento de un motor que consumiera la mitad, multiplicaria por dos las reservas de crudo, por poner un ejemplo muy sencillo. Por lo demas el objeto de la ciencia economica es el estudio de la accion humana, entendida como un todo, siendo la economia la accion humana relacionada con el intercambio, por decirlo de una forma sencilla y sin extenderme.
Jesus

eze dijo...

Hola Jesús,

Estoy de acuerdo contigo. De hecho lo que tú dices se deriva de la clasificacón de los principios de economía como hipotético-técnicos: su acierto depende de las condiciones del mundo en que se definen. Cuando el mundo cambia, así puede que cambien los deberes.

Cuando digo técnico, por supuesto, me refiero a lo expuesto en mis entradas, no a lo que comunmente se entiende intuitivamente por técnica.

Anónimo dijo...

Eso ya lo sabia yo cuando veia la Bola de Cristal y salia la bruja averia y decia aquello de "Viva el mal Viva el capital".
http://www.youtube.com/watch?v=Pqd6Ue44X94

Daniel Ballesteros Calderón dijo...

Eze, te señalo varias debilidades en tus argumentos:

-En mi opinión son muy farragosos e imprecisos, nada sintéticos. Más evidente por cuanto no los ilustras con ejemplos prácticos: se queda todo en un montón de palabras arrojadas al viento desde una torre de marfil.

-Total incomprensión acerca de lo que es el bien y confusión con la "eudaimonía" (=ideal de vida buena).

-Total incomprensión de los procesos de socialización (consecuencias sobre el orden extenso -en términos hayekianos- de la permisividad legal hacia conductas consideradas como "crimen sin víctimas" o de costumbres como la eutanasia, por poner un ejemplo)

-Desconocimiento profundo del concepto de eficiencia y sus vertientes, la económica y la técnica, y la estática y la dinámica.

Al respecto vale no sólo la crítica que indica muy acertadamente Jesús, pero también debes tener en cuenta que cualquier actividad productiva puede no internalizar todos los costes que produce y por tanto no traducirlos a unidades monetarias. Por consiguiente, no entrarían dentro del cálculo de eficiencia económica.

Por poner un caso: si un capataz de obra no emplea arneses ni medidas de seguridad en la obra, será económicamente muy eficiente, pero las consecuencias (enfermedades y muertes ocasionadas por accidentes) que no internaliza dirían algo muy diferente en caso de ser contabilizadas.

Aquí entraría la ley, para muchos liberales de forma ineficiente y antiética, ya que el capataz no hace daño a sus obreros, que aceptan voluntariamente tales condiciones de trabajo.

Creo que así se ve el error.

Respecto a un tema como el de las drogas... imagínate que se populariza el Modafinil, un medicamento extraordinario para no dormir. ¿Qué crees que sucedería con aquellos que no quieren drogarse para trabajar más horas sin dormirse? A mí me parece evidente que iban a tener que drogarse si no quieren quedarse fuera. Pues esto corregido y aumentado cuando se legalice la cocaína... la eficiencia económica no lo es todo. Pues este consumo es lo que muchos llaman crimen sin víctima.

Eetión dijo...

Estimado Eze:

Para no alargar el comentario, ya habrá tiempo de hablar sobre los sistemas sanitarios y el derecho a la salud, pues tendría que matizar tu conclusión en relación a mi postura.

Entrando en nuestro tema, comentarte que mi definición de teoría moral sería la siguiente: conjunto de proposiciones que son necesarias para guiar la acción humana a la consecución de un fin último.

El enfoque que tú das se centra más en la interacción social, siendo el mío más individualista. Evidentemente debido al ontológico carácter social de la persona es imposible conseguir este fin último sin un adecuado enfoque de la relación interpersonal. Puede que me equivoque, pero quizás tu formación kantiana es la “culpable” de marcar la diferencia (das pistas al nombrar más adelante una de las formulaciones del imperativo categórico).

El comentario de Jesús es fundamental para la comprensión de mi planteamiento. Para un economista austriaco, la economía más que una teoría de la decisión (tal como tú planteas) es una teoría de la acción (como manifiesta Jesús). Quizás por eso (y seguramente también por mi incapacidad para expresarme mejor) veas confusas mis exposiciones relacionadas con la Escuela Austriaca. Otro motivo sería mi esfuerzo por demostrar la no contradicción entre mi moral católica y los postulados de dicha Escuela. Este enfoque puedes verlo en mi entrada “Liberalismo y Magisterio de la Iglesia. Planteamiento del problema. Te recomiendo también leer el artículo de Jesús Huerta “La Escuela Austriaca moderna frente a la neoclásica” para comprender las diferencias entre ambas posiciones.

Agradecerte tu interés y que hayas dedicado parte de tu tiempo a hacer una exposición tan detallada.

Un saludo.

Eetión dijo...

Eso parece Atroma! Incluso puede que el video sea parte de un cursillo de formación que se imparta a los miembros de dicho departamento :-)

Un saludo y bienvenido al blog.

eze dijo...

Hola, Daniel y Eetión,

Gracias por contestarme. No tengo ni idea de economía. Vuestras distinciones me son desconocidas. Así que agacho la cabeza y cuando sepa algo, responderé.

Sólo un apunte. Creo que es preciso distinguir entre la definición de un concepto y sus diferentes concepciones. O, más claro, entre 'teoría de X' y 'una teoría de X'.

Una definición no debe incluir todas las propiedades del objeto que se pretende definir, sino sólo las que permiten distinguirlo de aquéllos otros de los que se le pretende diferenciar en la exposición.

Así, en mis definiciones de teoría económica (Daniel) y moral (Eetión) sólo pretendía enunciar las condiciones necesarias y suficientes que debe poseer una teoría para ser considerada económica o moral, ¡pero no todas las que una teoría tal puede llegar a tener!

Ahora bien, he de dar la raón a Eetión cuando se queja de mi definición de moral. Se la doy, pero con una pequeña defensa por mi parte.

En el debate filosófico actual suele distinguirse entre 'ética' y 'moral' o, si lo prefieres, 'moral en sentido amplio' y 'moral en sentido estricto'. 'Ética' responde perfectamente a la definición que has dado. Así, para el eudaimonismo el fin último es la vida buena (para el eudaimonismo cristiano la vida buena es la imitación de Cristo); para el utilitarismo el fin último de la cción es la maximización del bienestar general.

'Moral' suele reservarse para el discurso sobre la virtud de la justicia y otras virtudes que tienen que ver con deberes para con el resto de seres humanos. Toda 'ética' incluye una 'moral' en este sentido estricto, es decir, una concepción de nuestros deberes para con nuestros semejantes que se enmarca en el fin último al que se adhiere esa ética. Pero lo cierto es que es posible elaborar una moral en sentido estricto sin referencia a una concepción de fin último. No sólo es posible sino que es lo coerriente en filosofía moral.

Yo me refería a moral en este último sentido, no porque no esté de acuerdo con tu definción de ética, sino porque sólo quería referirme a la virtud de la justicia, que es el valor central aunque no único) en filosofía política.

Finalmente, para Daniel y su pregunta. No sñe si no me he explicado bien, pero creo que en mi exposición dejaba claro que el valor de la eficiencia está subordinado al de la justicia. Por ello, pese a que el liberalismo económico estableciera que, por razones técnicas de eficiencia, no debe prohibirse la venta y distribución de cocaína (con la revalorización de los trabajadores que la toman), el liberalismo político, por razones morales, establece que debe prohibirse. La cocaína no puede tomarse sin devenir adicto a la misma, lo que supone una merma de las facultades de inhibición: ello constituye una lesión a la autonomía de la voluntad que no sólo supone menor capacidad de formularse y seguir un plan de vida buena, sino menor capacidad de seguir las normas jurídicas que protegen los derechos de los demás.
En conclusión, la postura liberal debe ser la de la prohibición de la distribución y venta de cocaína.

Un abrazo,
Eze

Daniel Ballesteros Calderón dijo...

Eze, confieso que me dejas descolocado con tu categórica conclusión de que "la postura liberal debe ser la de la prohibición de la distribución y venta de cocaína".

A pesar de que nuestras diferentes concepciones del hombre, su vida en sociedad, la moral y la ética difieren sustancialmente; coincidimos en la existencia de fuertes contradicciones entre el liberalismo político y el económico en estos asuntos "frontera" que han de ser resueltas precisamente mediante la anteposición de la Justicia a la Eficiencia... pero esta es una relación de intercambio "peligrosamente" ambigua, porque la idea de Justicia exige apriorismos sobre lo que corresponde a cada uno en virtud de su condición humana... y exige ponderar los pros y contras de sacrificar eficiencia económica...

Es decir, nos puede llevar tanto a la tiranía de las leyes y con ello a la miseria, como a la tiranía de los hombres y con ello a la esclavitud. En última instancia el ser humano debe ponderar cuidadosamente y ninguna ideología le podrá eximir de tal cometido...

Eetión dijo...

Anónimo:
¡Mira que me gustaba la Bola de Cristal!De esa parte no me acordaba. Ya ves como es otro ejemplo de lo malo que somos lo liberales ;-)

Un saludo y bienvenido al blog.