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martes, 11 de octubre de 2011

Who is Steve Jobs?

Por Jesús del Amo Lamborena

La pasada semana fallecía a los 56 años de edad el fundador de la compañía estadounidense de ordenadores Apple, Steve Jobs. Las condolencias por su muerte fueron unánimes, reconociéndose a nivel mundial la valía de Jobs, no sólo como empresario, sino como un visionario que abrió nuevos caminos al resto de la humanidad con sus novedosos productos de telecomunicaciones: Apple produjo el primer ordenador de uso personal, universalizó el consumo de música electrónica y por último, ha conseguido revolucionar Internet con sus dispositivos móviles.

Es curioso ver como todos los líderes políticos y todos los medios de comunicación han destacado la figura de Jobs como la del gran empresario capitalista, a modo del John Galt, el protagonista de la famosa novela “La rebelión de Atlas” de Ayn Rand.

Y es curioso porque estos mismos medios en numerosas ocasiones cargan contra el único sistema de organización social que es capaz de producir Steve Jobs o John Galt: el capitalismo.

El culto al hombre no concuerda con el desprecio al sistema que le ha permitido poder mostrar todas sus capacidades al mundo. ¿Qué hubiera sido de Steve Jobs en el caso de haber nacido en otro país, como por ejemplo, Cuba? ¿Se le habría permitido fundar una multinacional desde un garaje? ¿Hubiera podido desarrollar sus ideas visionarias? Está claro que no.

Sin embargo, los medios de comunicación occidentales normalmente denuestan el sistema de propiedad privada de los medios de producción y de intercambios libres. La mayoría de periodistas e intelectuales de occidente, desde la comodidad de su vida material y haciendo uso de sus ipads, macbooks e iphones atacan sin piedad al libre mercado que alumbra a gente como Jobs.

Puede que Jobs haya recibido esos parabienes por lo deslumbrante de sus productos, pero igual mérito que Jobs tienen todos aquellos empresarios que día a día se dan cuenta de las necesidades de los demás y tratan de satisfacerlas; desde un panadero autónomo a Amancio Ortega y su imperio Zara. Esta es la única forma de triunfar en el sistema capitalista, producir para la satisfacción de millones de individuos.

Sirva pues la figura de Steve Jobs para reivindicar la valía de todos aquellos que en libertad  consiguen un mundo mejor para el resto de sus congéneres, tratando de darles aquello que demandan. En esto se basa el capitalismo.

¿Cuántos Jobs se estará perdiendo la Humanidad por culpa de la falta de libertad en muchos países del mundo? Mi recuerdo para todos los Jobs que no pudieron ser por la falta de Libertad.

domingo, 15 de mayo de 2011

¿Todo empresario que ha querido despedir, ha despedido? (debate entre María Blanco y Luis Solana)

El pasado jueves, hubo un interesante debate, organizado por Periodista Digital, entre la economista María Blanco y el político socialista Luis Solana. En un momento del debate, Luis solana afirmó que la rigidez del mercado de trabajo no era ya un problema para las empresas. Sin embargo, María Blanco le contestó que muchas empresas se veían abocadas al cierre al no poder dimensionar adecuadamente su plantilla. Veamos el momento de este intercambio de opiniones:



Por mi parte, y no soy el único, considero que María Blanco tiene toda la razón. No entiendo como una persona con la formación y experiencia de Luis Solana puede afirmar que no hay "ni un empresario" que tenga un trabajador contratado forzadamente al no poderlo despedir. Pero como esto no sería más que otra opinión, hagamos unos cálculos para demostrarlo. Intentaré poner un ejemplo que pueda considerarse un caso típico de una microempresa.

Sea una empresa de 2 trabajadores y su titular (autónomo) con una facturación bruta anual de 90.000 euros. Supongamos que estos dos trabajadores cobran un sueldo bruto anual de 15.000 euros y que el propietario de la empresa cobra un sueldo bruto anual de 21.600 euros. Supongamos además que ambos trabajadores tienen una antigüedad en la empresa de 15 años.

Los costes laborales anuales de esta empresa (incluyendo al titular) serían de 63.570 euros. Supongamos unos costes fijos de 18.000 euros y unos impuestos a pagar por el titular de 5.000 euros. Además, la empresa realiza inversiones necesarias por valor de 1.500 euros anuales. Esto llevaría a que la empresa podría acumular anualmente unas reservas de 1.930 euros.

Para simplificar los cálculos supongamos que la facturación, los costes salariales, los costes fijos, los impuestos y la inversión se mantienen fijos a lo largo de los 15 años (considérese que estas cantidades constituyen una media de estos años).

Al comienzo de la crisis, la empresa baja su facturación un 20%, siendo ésta por tanto de 72.000 euros, reduce los costes fijos un 10%, deja de invertir y no paga impuestos ya que tiene pérdidas. Supongamos además que ha acumulado las reservas de todos los años, disponiendo por tanto de un importe de 28.950 euros.

El primer año de la crisis, el titular aguanta para ver si la situación cambia y utiliza parte de las reservas para compensar las pérdidas. Así, estas reservas se reducen a 21.180 euros al final del primer año, pues la empresa ha perdido 7.770 euros. Suponiendo que no varíen las circunstancias, la empresa podría aguantar dos años más manteniendo estas pérdidas, pero al final de estos tres años de crisis, las reservas habrán disminuido a 5.640 euros y tendría que cerrar.

La otra opción que le quedaba al titular de la empresa era disminuir los costes laborales. Sin embargo, no puede pactar una disminución de los sueldos de los trabajadores al no dejarle el convenio colectivo, ni evidentemente puede bajar las elevadas cotizaciones que sufre. La única solución viable sería despedir a un trabajador. Con ello la empresa pasaría a tener un beneficio neto de unos 11.600 euros, más que suficiente para poder sobrevivir e incluso volver a contratar cuando disminuyura la crisis. Sin embargo, el problema que se le presenta es que la indemnización que ha de pagar al trabajador para despedirlo sería de unos 30.000 euros. Con unas reservas al final del primer año de la crisis de 21.180 euros y sin capacidad de financiación, a la empresa no le quedará otra salida que aguantar un par de años más y luego cerrar. Así, en lugar de perderse un solo puesto de trabajo, han sido tres los que se han perdido. Si la indemnización por despido hubiera sido de, por ejemplo, 20 días por año trabajado, la indemnización se hubiera reducido a 13.000 euros, pudiendo despedir al trabajador y mantener la empresa abierta. ¿Todo empresario que ha querido despedir, ha despedido? Mucho me temo que no. Que cada cual saque sus propias conclusiones.

sábado, 16 de abril de 2011

Camarada Pons

Sin acritud, Sr. Pons. Por su bien. Por el bien de los jóvenes que le escuchan. Por nuestro bien...


Enlaces relacionados:
Pons utiliza un panfleto comunista para arengar a los jóvenes del PP – Libertad Digital
Tertulia económica: El PP en contra de las empresas – Libertad Digital TV (YouTube)

sábado, 18 de diciembre de 2010

Social Confirming: Una ironía cruel

Los pasados días 16 y 17 de presente mes, la Junta de Andalucía organizó un evento denominado Air 2010. En el mismo fue presentada por el consejero de Empleo de esa comunidad autónoma, Manuel Recio, la herramienta denominada Social Confirming o Responsabilidad Social Corporativa. Veamos en palabras del consejero en qué consiste este concepto:




De ningún modo puedo pensar que el consejero está actuando de mala fe. Por principio, se presupone que cualquier político debe buscar siempre el bienestar de los ciudadanos [sic]. Parece entender que en cada acto de compra el cliente realiza una elección y evaluación de la empresa que le suministra los bienes. Si ésta le aporta lo que necesita, realiza el acto de compra, y no lo hace en caso contrario. Partiendo de este hecho, libre como pocos, se pretende definir los criterios por los cuales un cliente ha de evaluar a la empresa que le ofrece sus productos.

Lo anterior no deja de ser un intento más de influir, de intervenir, en el ciudadano, porque, ¿realmente no sabe una persona lo que le es más útil para sus intereses como para que un grupo de personas tenga que indicárselo?

Sin embargo, lo más preocupante de esta iniciativa es que en el trasfondo del concepto del Social Confirming late la idea progresista de que son las empresas y los empresarios, seguidores de un capitalismo salvaje, los que han convertido este mundo en un lugar inhóspito, insolidario y agresor contra el hombre. Por eso, no deja de tener su ironía (cruel ironía, eso sí) que el consejero de Empleo de una región que tiene en la actualidad una tasa de paro del 28,55% hable de Responsabilidad Social Corporativa. ¿Dónde está la Political Social Confirming o Responsabilidad Social Política? ¡Ojalá pudieramos exponer nuestras opiniones sobre los políticos con tanta frecuencia y tan fácilmente como lo hacemos con las empresas cuando compramos sus productos! ¡Ojalá existieran herramientas web 2.0 destinadas a evaluar a nuestros políticos! Puede que entonces las cosas no fueran tan mal.


Enlaces relacionados:
Social Confirming. Poder para los ciudadanos - Cuartopoder

viernes, 27 de agosto de 2010

La viñeta de la semana: Se acabó la Gripe A, ¿y ahora qué?


@Padylla. Si deseas ver otras viñetas publicadas por su autor esta semana, visita su blog www.padylla.com

viernes, 9 de julio de 2010

La viñeta de la semana: ¡Me hago autónoma!


@Padylla. Si deseas ver otras viñetas publicadas por su autor esta semana, visita su blog www.padylla.com

miércoles, 5 de mayo de 2010

Economía Austriaca en la Luna: La función empresarial

En esta ocasión, Jesús nos habla del concepto de función empresarial y su importancia económica. Dicho concepto es fundamental en la teoría austriaca y va más allá de la definición de empresario, pues lo podemos encontrar presente, tal como es comentado en el video, en toda acción humana. Sin embargo, en una sociedad como la española parece haberse convertido en maldito el término de función empresarial y empresario. Esto es consecuencia del anquilosamiento intelectual de nuestra vetusta izquierda progre (sindicatos incluidos, por supuesto), reflejado en el mantenimiento de conceptos marxistas trasnochados.

En 1944, Hayek publica "Camino de servidumbre". Recuerdo haber pensado cuando leí por primera vez el párrafo que incluyo a continuación, que no podía haber nada más actual y que describiera tan fielmente la realidad española. Con la llegada de la crisis y en nuestra actual situación, el texto es más actual si cabe:


"El empeño general de lograr seguridad por medidas restrictivas, tolerado o favorecido por el Estado, ha producido con el transcurso del tiempo una progresiva transformación de la sociedad, una transformación en la que, como en tantas otras direcciones, Alemania ha guiado y los demás países han seguido. Se ha acelerado esta marcha por otro efecto de la enseñanza socialista: el deliberado menosprecio de todas las actividades que envuelven riesgo económico y el oprobio moral arrojado sobre las ganancias que hacen atractivo el riesgo, pero que sólo pocos pueden conseguir. No podemos censurar a nuestros jóvenes porque prefieran una posición asalariada segura mejor que el riesgo de la empresa, cuando desde su primera juventud han visto aquélla considerada como ocupación superior, más altruista y desinteresada. La generación más joven de hoy ha crecido en un mundo donde, en la escuela y en la prensa, se ha representado el espíritu de la empresa comercial como deshonroso y la consecución de un beneficio como inmoral, y donde dar ocupación a cien personas se considera una explotación, pero se tiene por honorable el mandar a otras tantas."






Textos recomendados:
El empresario - Israel M. Kirzner

lunes, 3 de mayo de 2010

¡Libros a 60 céntimos! ¿Ha llegado ya la hora del libro electrónico?

Llevo años pendiente de ese "nuevo invento" llamado lector de libros electrónicos. Inicialmente mi interés por estos aparatos se suscitó por la posibilidad de leer determinados artículos largos sin el riesgo a perder al vista frente a la pantalla del ordenador. Al final, siempre he optado por imprimirlos. Después de unos años, la pila de folios acumulados es considerable, por no hablar de lo dificultoso de buscar algún texto en concreto.

Desde hace unos meses, parece ser que el asunto empieza a acelerarse. El mercado comienza a inundarse con multitud de lectores, con la consiguiente bajada de precios e incremento de prestaciones. Sin embargo, volvemos a toparnos con los derechos de autor, esta vez afectando al sector editorial, pues es evidente que mientras no haya una oferta suficiente de libros en este formato, la gente no se va a animar a gastarse su dinero en un lector. Y es aquí donde las cosas parecen no haber cambiado.

Aunque el valor de un bien de consumo no depende de sus costes de fabricación, resulta curioso el precio de los libros electrónicos que podemos encontrar. Si acudimos a la web Todoebook, podemos encontrar una buena oferta de libros. Para localizar uno podemos buscarlo por editoriales. Lo primero que llama la atención es que encontramos muy pocas editoriales conocidas o lideres del sector. Al final he seleccionado a las editoriales BAC, Ediciones Rialp, Lid Editorial, McGraw-Hill y Unión Editorial para comparar el precio de los libros electrónicos con los de papel:


Realmente a mí no me cuadran la cuentas. Particularmente no pagaría 45 euros por la Acción Humana en formato digital pudiéndola comprar a 50 euros en formato papel (por cierto, ya lo he comprado). Que cada uno piense cuanto estaría dispuesto a pagar.

Por lo visto, creo que todavía el sector editorial no se ha percatado de las posibilidades del libro electrónico. Cualquier aficionado a la economía sabe que una bajada de los precios incrementa la demanda. Puede que las editoriales consideren que bajar los precios significaría disminuir su facturación, pero personalmente lo que yo haría sería gastarme el mismo dinero en adquirir un mayor número de libros. Y puede que bastantes personas que no puedan “darse el lujo” de comprar libros, se animen a hacerlo al bajar los precios.

De todas formas, no todo el sector ha tomado las mismas decisiones. Es muy interesante el proyecto empresarial creado por la editorial Libros Libres y que podemos visitar en la web Mi eBook. En ella tenemos a nuestra disposición libros electrónicos desde 60 céntimos publicados por la propia editorial:


¡Vaya, esto es otra cosa! Y además, podemos conseguir un total de 216 títulos que nunca superan los 3 euros. Puede que ya vaya siendo hora de comprar mi lector de libros electrónicos.