Mostrando entradas con la etiqueta Finanzas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Finanzas. Mostrar todas las entradas

miércoles, 23 de junio de 2010

El crimen del siglo (acabemos con los bancos centrales)

Por casualidad he encontrado este video mientras buscaba algo en Internet. Nos informa del mal que ha traído a este mundo los estatales bancos centrales (en concreto la FED). Puede que en ocasiones el video caiga en el clásico planteamiento simplista del enfrentamiento entre pobres y ricos, cuando realmente las distorsiones que producen los bancos centrales afectan a todos y además aparezcan unas imágenes relacionadas con la Guerra de Irak que no sé a cuento de qué vienen. Salvo lo mencionado, el video está muy bien y presenta de forma emotiva la lucha que todos los liberales austriacos mantenemos en contra del actual sistema monetario. He traducido el texto, incluyendo la canción del grupo Supertramp. Espero que a alguien le sirva de reflexión.



Planifican ahora el crimen del siglo
Bien, ¿cuál será?
Leedlo todo acerca de sus planes y sus proyectos
Bien vale pagar por ello
Así que ven y observa
Cómo esquilman el universo
Cómo han ido de mal en peor
¿Quiénes son esos hombres llenos de pasiones, codicia y deseos de gloria?
Quitad las máscaras y dejadnos ver
No está bien, oh, no, ¿en que consisten los hechos?
Estamos tú y yo
Eso no puede estar bien


Un Estado totalitario realmente eficaz sería aquel en el cual los jefes políticos todopoderosos y su ejército de colaboradores pudieran gobernar una población de esclavos sobre los cuales no fuese necesario ejercer coerción alguna por cuanto amarían su servidumbre (Aldous Huxley – Un mundo feliz)

Desde hace casi un siglo, la Reserva Federal y la elite de banqueros han estado expoliando la riqueza de las personas a través de la deuda, la inflación, la guerra y los impuestos federales.

Desde que la Reserva Federal fue establecida ha estado creando tanto dinero que hoy en día un dólar vale menos de cuatro centavos.

Y además, la FED continúa imprimiendo dinero como por arte de magia, sin nada que lo respalde, excepto el sudor y la sangre de nuestros hijos y nuestros nietos.

Y al mismo tiempo continúa protegiendo la riqueza de los ricos… todo ello con el dinero que duramente has ganado.

Somos esclavos de un sistema monetario sin base alguna
Un rascacielos hecho de papel… que se hace más alto cada día

Cada vez que la FED imprime más dinero o baja el interés, nos empobrecemos y los ricos se hacen más ricos.

Debemos actuar ahora y abolir la Reserva Federal, restituir nuestra Constitución y liberarnos de nuestras ataduras, no sea que nuestros hijos y nuestros nietos terminen en un mundo sometido a la servidumbre.

sábado, 6 de marzo de 2010

Desde Irlanda con amor: las lecciones que el Gobierno español no quiere aprender

Esta semana, un comentario de Ángel Martín en mi blog me hizo recordar un artículo de Harry Phibbs que leí en el "Mail Online" en diciembre del año pasado. Como respuesta mencioné un pequeño párrafo. Sin embargo, vistas las últimas medidas económicas que ha presentado nuestro gobierno para hace frente a la crisis, me ha parecido interesante traducir el final del artículo y publicarlo en el blog.


Recortar el gasto – Irlanda nos muestra cómo se hace

Lenihan también ha rechazado la opción de continuar endeudándose y esperando a tiempos mejores. Afirmó: “Algunos han argumentado que deberíamos seguir endeudándonos y esperar hasta que vuelva a crecer la economía antes de afrontar el déficit presupuestario. Hay tres razones que hacen inviable esta afirmación”

“Primero, sabemos desde los ochenta que un alto déficit, sin control, pueden llevarnos a una espiral de incremento de la deuda y a un aumento del pago de los intereses de la misma. Nunca deberíamos retornar a la situación en la cual todos nuestros impuestos se destinen al pago de la deuda del país.”

“Segundo, los mercados internacionales se encuentran más saturados y son más sensibles. Si los inversores perdiesen la confianza en nuestra habilidad para poner orden en nuestras finanzas, las consecuencias para nuestro bienestar económico podrían ser graves.”

“Tercero” – añadió – “solamente una acción firme podrá restaurar la confianza. Los consumidores sólo comenzarán a gastar y los empresarios a invertir y crear puestos de trabajo si están convencidos de que estamos atacando desde ahora nuestros problemas de déficit.”

Lehihan añadió: “En nuestra vida diaria no nos endeudamos para pagar nuestros gastos familiares. Ahorramos y nos adaptamos a vivir dentro de nuestras posibilidades. Las mismas restricciones se aplican a nivel nacional. Endeudarnos cientos de millones a la semana para afrontar los gastos corrientes no es lo correcto. Estabilizar el déficit es el siguiente paso de nuestro plan para la recuperación económica del país.”

Lenihan ha tomado algunas severas decisiones en relación con el gasto público. Los mayores han sido protegidos al no aplicar recortes en las pensiones públicas. Pero en cualquier otro ámbito, el ahorro ha sido la tónica dominante. Todas las subvenciones, desde aquellas relacionadas con la vivienda hasta las relacionadas con la cultura, han sido severamente recortadas. Los activos excedentes han sido vendidos. Se ha disminuido la burocracia. Las ayudas al desempleo han sido reducidas porque según Lenihan: “un sistema de protección social no acorde con los costes laborales del resto de la economía puede llevar a la gente a prolongar su situación de desempleo”

No todo el mundo estará de acuerdo con las decisiones que ha tomado. Pero al menos ha tenido el coraje para llevarlas a cabo.

Una encuesta realizada este domingo para “The Mail”, planteaba la siguiente pregunta: “El gobierno irlandés ha ordenado grandes recortes del gasto, mientras que no lo ha hecho el británico. ¿Quién tiene la razón? El 40% dijo que Irlanda, solamente el 17% respondió que Gran Bretaña.

Alistair Darling y Gordon Brown han traicionado nuestros intereses económicos ignorando el problema. Incluso la opción considerada menos traumática no es popular. Irlanda ha demostrado lo que debe hacerse.”


Frente a lo anterior, nuestro gobierno pierde el tiempo con gestos para la galería. y la oposición no se atreve a presenter una alternartiva. Estoy seguro que de poder hacerlo, cuando se acabase su capacidad para colocar deuda pública, empezaría a solicitar préstamos al Banco de España para seguir financiando el gasto. Cualquier economista de la Escuela Austriaca sabría lo que ocurriría a continuación. El crecimiento de la masa monetaria traería una considerable inflación, empeorando las cosas. Luego, vendría quizás una depreciación de la moneda. Serían las mismas medidas que ha tomado Hugo Cháves en Venezuela. Si se comparte ideas políticas, ¿por qué no iban a compartirse ideas económicas? Suerte que de momento nuestro gobierno no tiene capacidad para ello al estar dentro de la zona euro. El panorama que acabó de exponer en este párrafo ya lo señalaba Thorsten Polleit en Mises Daily:

“Sin embargo, la creciente preocupación acerca de los impagos de deuda pública puede ser exagerada. Los inversores deberían recordarse que imprimir nuevo dinero para pagar la deuda pública es, al menos desde el punto de vista del gobierno, económicamente más atractivo que dejar sin pagar dicha deuda pública.

No debería resultar una sorpresa si acaba resultando que el peligro real es, como ha pasado a menudo, más la inflación que el impago. Como advertía Ludwig von Mises,

«Si un gobierno no está en posición de negociar préstamos y no se atreve a gravar con nuevos impuestos por miedo a que los efectos económicos financieros y generales se revelen demasiado claramente y demasiado pronto, con lo que perdería apoyo para su programa, siempre considera necesario adoptar medidas inflacionistas.»

En fin, que envidia me dan los irlandeses. Si existiera un álbum de cromos de los ministros de economía del mundo, no dudaría en cambiar quince “Salgados” por un “Lenihan”. ¿Por qué siempre a los españoles nos salen los malos cromos repetidos?


Enlaces relacionados:
Cuidado con la deuda pública - Thorsten Polleit
Slash spending - Ireland shows us how it's done - Harry Phibbs
“No hay ninguna posibilidad de que el Gobierno español reduzca el gasto o la deuda” – Libertad Digital
2009: Perspectivas Económicas de Venezuela - Rómulo E Lander Hoffmann

lunes, 22 de febrero de 2010

Cómo ganar si no te pagan una deuda. Los Credit Default Swap

Los problemas que podría tener España para la colocación de su deuda pública han hecho salir a la palestra una vez más el concepto de Credit Default Swap (CDS). Los CDS son una especie de seguro que se contrata para cubrir un riesgo de impago.

Veamos esto más claro con un ejemplo. Imaginemos una empresa denominada "Emprendedora, S.A." que negocia un préstamo con el banco "Dinero". Al tiempo que el banco le entrega el importe del préstamo a la empresa, éste contrata un seguro con la compañía "La Segura". Mediante este contrato, si la empresa "Emprendedora, S.A." dejara de pagar las correspondientes cuotas del préstamo que debe al banco, la compañía "La Segura" pagaría a "Dinero" el importe de la deuda que la empresa "Emprendedora, S.A." tenía con el banco. Además, cuando la compañía "La Segura" pague el importe de la deuda al banco "Dinero", éste tendrá que darle los justificantes del préstamo de "Emprendedora, S.A.". Esto es lo que se denomina liquidación física y es el caso más corriente (siento el galimatías de nombres, pero prefiero dejar las cosas lo más claras posibles).

Lo anterior también puede darse en el caso de que “Emprendedora, S.A.” o un Estado cualquiera haga una emisión de deuda, que compraría el banco “Dinero”, encontrándonos en la misma situación que la mencionada.

Para quien tenga ganas de saber algo de terminología financiera, al impago se denomina "default", y el importe que se paga por cubrir este riesgo (la prima) recibe el nombre de "spread". Los documentos que representan la deuda (deben ser negociables en bolsa o en mercados financieros, es decir que se puedan vender o comprar en estos lugares) reciben el nombre genérico de títulos de deuda cotizable. Se denominan pagarés si son a corto plazo (hasta un año), bonos si son hasta 5 años y obligaciones si son a más de 5 años. También es importante aclarar que los títulos de deuda se emiten por un importe denominado nominal, sin embargo, como esta deuda puede ser vendida y comprada, el valor de la misma no ha de coincidir con su nominal.

Como consecuencia de lo comentado, es evidente que cuanto más probabilidades de impago tenga la empresa “Emprendedora, S.A.”, mayor será el valor de los CDS. Ocurre lo mismo que en el caso de un seguro de automóviles. Son más caros los seguros para jóvenes que para una persona de 40 años, ya que la probabilidad de sufrir un accidente por un joven es superior. De esta manera, el valor del CDS nos da información de la situación de una determinada empresa o Estado. Veamos a continuación un gráfico de la evolución de los CDS a 5 años de los denominados PIGS:


Hasta aquí la “cosa” no presenta ningún misterio. Pero veamos como comienza a complicarse. Cuando el banco “Dinero” obtiene los títulos que representan la deuda de “Emprendedora, S.A.”, no tiene obligación de conservarlos (es más, precisamente es deuda negociable para no tener que quedarse con ella). Podría venderlos y traspasar el riesgo a otro banco. Sin embargo, aunque los venda, sigue pagando la prima de los CDS a la compañía “La Segura”. En el caso de que la empresa “Emprendedora, S.A.” incurriera en un impago, “Dinero” podría cobrar igualmente el importe de los CDS. Para ello, sólo tendría que volver a comprar títulos de deuda de “Emprendedora, S.A.” por un valor nominal igual al asegurado, con la ventaja que posiblemente los consiga a menor precio (nadie quiere deuda de una empresa en situación de impago). Así, los compraría a un precio bajo y al entregarlos a la compañía “La Segura”, ésta le daría un valor superior (el nominal), obteniendo de esta forma el banco “Dinero” un beneficio.

Sin embargo, también puede darse el caso que el banco “Dinero” no pueda conseguir deuda de la empresa “Emprendedora, S.A.” por lo que debería ofertar más por ella. De esta manera, el valor de la deuda podría incrementarse mucho (ese fue el caso de los bonos de la empresa Delphi que llegaron a pagarse a 0,70 centavos por dólar).

Pero esto no es todo. Ahora viene lo mejor. Cuando el banco “Dinero” vende los títulos de deuda de “Emprendedora, S.A.”, el comprador también quiere asegurar su inversión, por lo que igualmente contrata unos nuevos CDS. Y esto puede realizarse una y otra vez en cada compraventa de deuda. Por ello el valor de los CDS se dispara de una forma increíble. Para comparar, veamos un gráfico donde se compara el mercado de CDS con otros mercados (bolsa, deudas hipotecarias y bonos del tesoro):


Y lo anterior puede representar un problema. Imaginemos que “Emprendedora, S.A.” emite deuda por un valor de 1 millón de euros. Después de varios procesos de compraventa de sus títulos de deuda, al haberlos asegurado cada comprador, el valor de los CDS puede haber aumentado mucho, pongamos a 10 millones. Si “Emprendedora, S.A.” entra en impago, la perdida que inicialmente sería de 1 millón de euros y que soportaría “La Estrella”, es ahora de 10 millones y debe ser soportando por muchas otras compañías (o quizás por la misma compañía, lo que le provocaría graves problemas, como fue el caso de AIG). Una verdadera “bomba atómica financiera”.

Visto lo expuesto, ¿podríamos decir que es culpa de los especuladores la catástrofe que supone un simple impago? Más bien yo diría que lo que ocurre aquí es una deficiente definición del concepto de propiedad de la deuda vendida y comprada. Veamos; si en lugar de asegurar un impago, asegurásemos una vivienda, cuando la vendiéramos no podríamos continuar pagando su seguro para tratar de cobrar la indemnización en caso de incendio, pues esto lo haría el nuevo propietario. De todas formas, analizar esto en profundidad desde un punto de vista liberal nos llevaría muy lejos. Puede que algún día me atreva en otra entrada.