domingo, 7 de febrero de 2010

Aborto y Esclavitud (Yo tengo un sueño…)




En 1857 el Tribunal Supremo de EE.UU. dictaminó por votación de 7 a favor y 2 en contra, que las personas de la raza negra no tienen personalidad jurídica, según la Constitución de los EE.UU. (Caso Dred Scott)

Aunque tenga un corazón y un cerebro y biológicamente se le considere un ser humano, un esclavo no es una persona ante la ley. El fallo Dred Scott de la Corte Suprema de los Estados Unidos lo ha afirmado claramente.

Un hombre de la raza negra sólo adquiere su personalidad jurídica cuando se le otorga la libertad; antes de eso no debemos preocuparnos por él, pues no tiene derechos ante la ley.

Si usted considera que la esclavitud es mala, nadie le obliga a tener un esclavo, pero no le imponga su moralidad a los demás.

Un hombre tiene el derecho de hacer lo que desee con su propiedad.

¿Acaso no es la esclavitud más humanitaria? Después de todo, ¿no tiene el negro el derecho a ser protegido? ¿No es mejor ser esclavo que ser enviado sin preparación o experiencia a un mundo cruel? (Afirmación hecha por una persona que ya es libre.)







En 1973 el Tribunal Supremo de EE.UU. dictaminó por votación de 7 a favor y 2 en contra, que los bebés por nacer no tienen personalidad jurídica, según la Constitución de los EE.UU. (Caso Roe vs. Wade)


Aunque tenga un corazón y un cerebro y biológicamente se le considere un ser humano, el niño por nacer no es una persona ante la ley. El Tribunal Supremo de los Estados Unidos lo ha afirmado claramente.

Un bebé sólo adquiere la personalidad jurídica al nacer; antes de eso no debemos preocuparnos por él, pues no tiene derechos ante la ley.


Si usted considera que el aborto es malo, nadie le obliga a practicarse uno, pero no le imponga su moralidad a los demás.


Una mujer tiene el derecho de hacer lo que desee con su propio cuerpo.

¿No es acaso el aborto más humanitario? Después de todo, ¿no tienen todos los bebés el derecho a ser deseados y amados? ¿No es mejor que jamás llegue a nacer el niño, antes que se tenga que enfrentarse solo y sin amor a un mundo cruel? (Afirmación hecha por una persona que ya ha nacido.)

En 1868, once años después del Fallo Dred Scott a favor de la esclavitud, fue aprobada la Enmienda Número 14 a la Constitución de EE.UU., para corregir este terrible mal. Han pasado muchos años desde que el Tribunal Supremo de EE.UU. legalizara el aborto el 22 de enero de 1973. Solamente otra Enmienda Constitucional podrá corregir este otro terrible mal (
texto tomado del folleto publicado por Heritage House en inglés).


Los que consideramos el aborto un crimen espantoso que nos degrada como especie, gritamos emulando lo que en su día hizo Martin Luther King: Yo tengo un sueño… que algún día todo ser humano tenga el derecho a nacer.

29 comentarios:

Elentir dijo...

Excelente entrada.

rojobilbao dijo...

Gracias, impresionante paralelismo.

bastiat dijo...

Muy bien traido, si señor.

Espectador dijo...

Muy buen post, Eetión. El paralelismo impresiona: se decía exactamente lo mismo.

Eetión dijo...

Gracias a todos. En cuanto vi el texto me impresionó la similitud de las situaciones. Ojala podamos nosotros ver el día en que el aborto se considere igual de execrable que la esclavitud.

Un saludo.

Nacho Martín dijo...

Muy bueno, ahora quizá podrías comparar ambas cosas con la plantación de la alcachofa, por ejemplo. Por seguir con cosas que no tienen nada que ver.

Sí al aborto libre, por favor, avancemos como sociedad de una vez.

snake dijo...

Me ha sorprendido que no haya hablado del derecho natural de los bebés. Este me parece un gran ejemplo de que tal concepto no existe y solo es una abstracción humana.

El tema del aborto es largo e interesante (en ningún momento pretendo banalizar la cuestión). Mi postura es bastante ambigüa: creo que la sociedad debe estar basada en un ética que defienda la propiedad de uno mismo. Sin embargo, ¿en qué momento surge la autopropiedad?

¿Tal vez en el momento de la concención? ¿Cuando aparece el sistema nervioso central? Sinceramente, no tengo respuesta.

¿Se opone usted al aborto en cualquier momento del embarazo? ¿Incluyendo las primeras semanas, días o incluso la pildora del día despues?

Eetión dijo...

Nacho:
Ya. Según tus ideas, el antiguo esclavo negro era un ser humano pero no lo es el embrión o el feto, ¿o es que piensas que tampoco el esclavo negro era un ser humano?

Sí, avancemos como sociedad y practiquemos el aborto libre, el canibalismo y los sacrificios humanos. Para ello basta con negar la condición de ser humano al sujeto objeto de la acción. Es fácil, sólo nos basta con cambiar un par de leyes. ¡Qué más da! Tenemos tantas...

Eetión dijo...

Snake:
Basta con hablar del derecho natural a la vida, el más alto en el orden natural, y creo que eso está implícito en el texto. Parto de un principio básico: el ser humano existe desde el momento de la concepción, cuando ya está constituido el código genético del nuevo ser. Para mí, es tan ser humano un hombre de 30 años como un óvulo recién fecundado formado por dos células.

Por otra parte, el derecho de propiedad no lo considero un derecho natural primario (y con ello no digo que no fundamental para la sociedad). El fin último de la vida de una persona es la felicidad y, ¿cómo ser feliz sin existencia?

Existe casos moralmente muy complicados en el tema del aborto. Uno de ellos sería el caso de un aborto indirecto (que no terapéutico) en el caso, por ejemplo, de un embarazo ectópico. Pero aquí el principio sigue siendo el mismo, la vida de la madre y la del feto tienen igual valor y se debe intentar salvar a ambas.

Evidentemente, con lo que le he comentado, me opongo al aborto en cualquier momento. Lo contrario no sería lógico con el principio básico indicado.

Muchas gracias por sus comentarios que siempre me enriquecen, aunque a veces no tengamos las mismas opiniones. Y si le parece bien, ¿podríamos tutearnos? Ya llevamos unos cuantos mensajes como para tener confianza :-)

Fritz dijo...

"Para mí, es tan ser humano un hombre de 30 años como un óvulo recién fecundado formado por dos células."

A mi esto me parece muy interesante para discutir y todo eso, pero usted y quienes como usted piensan deberían entender que hay 1 y 1000 razones para pensar que un negro de 30 años, por más esclavo que sea, no es "lo mismo" que un óvulo recién fecundado. Por cierto, algunos de los que alojan su blog en este portal han defendido una suerte de canibalismo "contractual" (!!) así que mire bien donde se mete; entre estos no estaban ni rojobilbao ni el censor paranoico Elentir, ésos lo que no son es liberales.

Saludos

eze dijo...

Hay al menos dos conparaciones débiles en el post.

a) Se dice que tanto el esclavo negro como el nasciturus tienen "un corazón y un cerebro". Supongo que el argumento entero es que, en un sentido moralmente relevante, son iguales a ti y a mí y que, si creemos que tú y yo tenemos derecho a la vida y a la libertad, también debemos creer que lo tienen el esclavo negro y el nasciturus.

Por supuesto que seguro que no crees que lo relevante sea que ambos tengan esos dos órganos, sino la función tipicamente humana con la que se asocian, es decir, la capacidad para ser agentes morales autónomos, tener una proyección de futuro como la nuestra y albergar deseos (como el de vivir o ser libres) que suponen auténticas restriciones a nuestra capacidad de acción.

Si esto es así, la analogía esclavo negro/nasciturus falla. El esclavo negro tiene exactamente la misma capacidad que tú o que yo para ser agente moral autónomo y albergar esos deseos porque, como tú y como yo, tiene córtex cerebral (si lo tuviera dañado irreparablemente estaría en coma irreversible). El nasciturus no tiene actividad eléctrica organizada en su recién formado córtex cerebrarl hasta, siendo generosos, la semana 25 de gestación.

Así, a diferencia de ti, de mí y del esclavo negro, el nasciturus pre-25 semanas carece de la propiedad que nos otorga derecho a la vida, por lo que antes de esa semana no se le vulnera ningñun derecho. Después, sí.

b) Hay aún otra asimetría. La situación de esclavitud es creada por la ley, por lo que supone un razonamientio falaz justificarla apelando a la ley misma que la ha creado. Es lo que ocurre cuando se apela al derecho de propiedad sobre el eaclavo para justificar las actuaciones del propietario.

Ahora bien, el embarazo es una situación de hecho, no de derecho, y el derecho a la mujer sobre su propio cuerpo (derivado del derecho que cada ser humano tiene sobre sí mismo), aunque reconocido por el ordenamiento, no sirve para jsutificar la existencia o inexistencia del derecho a la vida del feto, por lo que no se incurre en circularidad al apelar a él.

Además, hay que entender que cuando se apela al derecho sobre el propio cuerpo no se está diciendo que el nasiciturus forme parte del cuerpo de la madre, sino que es algo que está ocurriendo dentro de él y que le impone una carga. El argumento es que, aun considerando que el nasciturus tenga derecho a la vida, de ese derecho (como del derecho a la vida de cada uno de nosotros) no se desprende directamente un derecho a que nos suministren todo lo necesario para poder continuar viviendo. Es decir, el nasciturus, por el mero hecho de tener derecho a la vida, no tiene derecho a recibir de la embarazada todo lo necesario para sobrevivir.

En resumen: dada la comprensión que en el s.XIX tenían del ser humano, la esclavitud era injustificable, mientras que dada la que tenemos en el s.XXI, el aborto, al menos en ciertos casos, sí lo es.

Anónimo dijo...

Eetion, estupendo artículo, me lo guardo.

Un cordial saludo,

Pablo el herrero

Eetión dijo...

Fritz:
Seguramente las diferencias entre un óvulo recién fecundado y un hombre adulto pueda deducirse de su concepto de ser humano, ¿cuál es su definición?
¿Canibalismo contractual? ¿Quién? (sería interesante conocer sus razones, aunque no crea que todos los de RL pensamos exactamente lo mismo).
¿Y por qué Rojobilbao y Elentir no son liberales? (volvemos a tema de las definiciones).

Un saludo.

Eze:
“Así, a diferencia de ti, de mí y del esclavo negro, el nasciturus pre-25 semanas carece de la propiedad que nos otorga derecho a la vida”

Es decir, que según tú, un ser es humano si tiene capacidad para ser un agente moral y capacidad de tener sentimientos. Un concepto algo corto para definir a un ser humano, ¿no? Según este razonamiento, si mañana sufro un accidente y quedo incapacitado para estas funciones, ¿perdería todos mis derechos como ser humano? O incluso más, ¿dejaría de considerárseme un ser humano?

“Es decir, el nasciturus, por el mero hecho de tener derecho a la vida, no tiene derecho a recibir de la embarazada todo lo necesario para sobrevivir”

Entonces, ¿a qué tiene derecho? Ten en cuenta que estamos hablando de un acto voluntario cuya finalidad es privar de la existencia al nasciturus. Realmente no acabo de entender este razonamiento. ¿Lo aplicas solamente al nasciturus o también a cualquier otro ser humano?

Un saludo y gracias por comentar.


Pablo:
Muchas gracias. Por cierto, veo que comentas mucho por los blogs de RL. ¿Tienes algún blog donde leerte?

Un saludo.

Daniel Ballesteros Calderón dijo...

Estupenda entrada. Por cierto, te comento que el próximo domingo día 21 se va a presentar en la Iglesia de San Juan de Tordesillas el CIDEVIDA (Centro Internacional para la Defensa de la Vida). Se celebrará una comida y se presentará el museo de la vida, además, como el dia 24 esta prevista la votación de la Ley del aborto en el Senado, se aprovechará para redactar el MANIFIESTO DE TORDESILLAS, pidiendo a los senadores el rechazo de la Ley.

No sería una mala aportación a la exposición un paralelismo tan esclarecedor como el que trazas en este post.

eze dijo...

Hola Eetión,

En primer lugar permíteme aclarar que no pretendía que se entiendese que considero que poseer la propiedad de ser un agente moral es condición necesaria para que un individuo sea "ser humano".

"Humanidad" es una propiedad fáctica que supone la pertenencia a una especie -la nuestra- y que se verifica atendiendo al código genético de cada cual. En este sentido, tanto tú como yo, como el esclavo negro como el nasciturus son seres humanos.

Lo que quiero decir es que no es la propiedad de ser humanos lo que nos concede derechos, sino poseer ciertas altas funciones cerebralos que nos convierten en agentes morales. Ejemplo: si nos encontráramos con un extraterrestre que nos saluda y nos ofrece una enciclopedia, pese a no ser humano, consideraríamos que tiene derecho a la vida. Porque es un agente moral.

En efecto, si tu córtex cerebral fuera destruido irreversiblemente y entraras en coma, ¿en qué sentido tienes derecho a la vida? Piensa que éstos son los casos típicos de eutanasia pasiva que acepta la Iglesia cuando se opone al encarnizamiento terapéutico. Se dice que no tienes derecho a la vida porque se considera moralmente permitido desconectarte de la máquina que te mantiene vivo, aun cuando tú no hayas expresado consentimiento en tal sentido, ni expreso ni tácito.

En lo que se refiere a tu segunda cuestión, en efecto es aplicable a todo ser humano. Por ejemplo, yo tengo derecho a la vida, tú lo tienes, eso impone muy fuertes deberes negativos a los demás -deberes de no dañar nuestra vida-, pero difícilmente se puede decir que están obligados a proporcionarnos todo lo necesario para mantenernos con vida.

Imagínate que necesito un transplante de médula para seguir con vida. Es más que necesito ese tratamiento una vez al mes durante nueve meses. Si no, muero. ¿Hay alguien obligado a donarme su médula? No. Aunque tengo derecho a la vida, aunque para seguir con vida necesito de una médula cada mes durante nueve meses, ello no implica que tenga derecho a recibir de alguna persona lo que necesito para sobrevivir.

Así, supongamos que el nasciturus tiene derecho a la vida como tú o como yo. ¿Qué implica eso? No desde luego, automáticamente, que la madre está obligada a proporcionarle su cuerpo durante nueve meses para que sobreviva.

Eetión dijo...

Daniel:
No conocía esta organización. Buscando, veo que tiene perfil en Facebook. Habrá que estar pendiente a la publicación del manifiesto.

Un saludo.

Eetión dijo...

Eze:
Por tus afirmaciones podemos llegar a la conclusión que ser agente moral es una condición suficiente para tener derecho a la vida. Además, de tu anterior mensaje puede deducirse adicionalmente que ser agente moral es también una condición necesaria. De esta forma, afirmas lo siguiente: “Sólo un agente moral tiene derecho a la vida”

De esta afirmación se puede deducir fácilmente que un recién nacido de 2 días, una persona en coma o con alguna falla cognitiva grave no tiene derecho a la vida. Es más, también se puede deducir que si algún día creamos un programa informático que actue como un agente moral, este también tendrá el mismo derecho a la vida que un ser humano adulto.

Sin embargo, yo afirmo: “Todo ser humano tiene derecho a la vida”, es decir que ser un ser humano es condición suficiente para tener derecho a la vida. De esta forma, un nasciturus, un recién nacido de 2 días, una persona en coma, o una con un grave problema cognitivo tiene derecho a la vida.

Sobre la obligación de hacer todo lo necesario para mantener a un ser humano con vida, en los ejemplos que pones lo que existe es un conflicto moral al enfrentarse dos derechos iguales. La madre tiene derecho a la vida y el nasciturus también lo tiene. Como ya he dicho, es un problema moral importante cuando existe un riesgo que implique dejar de cumplir este derecho para alguno de los dos individuos. Si de forma deliberada procedo a matar a uno de ellos (ya sea la madre o al nasciturus) será un acto moral incorrecto. Si por el procedimiento para salvar a uno de ellos (sin intención de matar al otro), el otro fallece, esto sería un acto voluntario indirecto, que no necesariamente es moralmente ilícito (para entender mejor estos conceptos, te aconsejo que leas mi entrada “¿Fue pecado dejar que Federico Jiménez Losantos y César Vidal abandonaran la COPE?”). El razonamiento sería el mismo para los otros casos. Imagina que alguien necesita una transfusión, pero el que puede dar sangre no quiere, incluso sabiendo que es un acto que no implica ningún riesgo para su vida; entonces moralmente estaría obligado a dar sangre (aunque seguramente no sería bueno convertir esto en una norma positiva). Sin embargo, en el caso de un transplante, si el donante corre un riesgo importante, moralmente no estaría obligado, pues faltaría al deber de proteger su propia vida. Otra cosa sería que un acto de caridad extrema corra ese riesgo y salve a la otra persona incluso a riesgo de perder la propia vida. Sería un héroe o un santo.

Un saludo y muchas gracias por tus interesantes comentarios. Espero que no sean los últimos.

eze dijo...

Hola Eetión,

Es cierto que un agente moral tiene derecho a la vida. Ahora bien, la razón por la que tiene derecho a la vida es porque tiene una 'concepción de lo bueno'. Me explico. Una capacidad de los agentes morales, además de poseer un sentido de lo correcto, es poder elaborar una concepción de lo bueno y desear desarrollar un plan de vida de acuerdo con esa concepción. Por ejemplo, puede elaborar una concepción cristiana de la excelencia humana y desear desarrollar un plan de vida cristiano.

Sólo un agente con capacidad de concebir lo que es bueno para él y con proyección de futuro (es decir, con el conocimiento que es un individuo que se despliega en el tiempo) puede desear seguir viviendo para poder disfrutar de esas experiencias que forman parte de su concepción de lo bueno y que él valora. Presumiblemente, su deseo de vivir, mientras lo posee, es el más fuerte de todos sus deseos.

Una forma de entender las normas morales es como restricciones a nuestras alternativas de actuación basadas en la no frustración de los deseos de otros agentes morales. Así, puede decirse que el deseo de vivir de un agente moral es una resticción válida a nuestras alternativas de acción, de forma que no nos está moralmente permitido actuar de forma que frustremos ese deseo (p.ej. matándolo).

Dicho esto, ¿qué ocurre con el bebé? Bueno, es verdad que posee córtex cerebral y que por ello tiene deseos: de sus padres, de comer, de calor, de compañía, de cariño. Esos son sus deseos reales. Ahora bien, lo que nos exige la moral no es tanto respetar los deseos reales de los demás, muchas veces surgiendo de circunstancias de baja racionalidad como la tristeza o el estrés, sino sus deseos ideales. Los deseos ideales de alguien son aquellos que hubieran sido deseos reales suyos en circunstancias de racionalidad ideal.

Así, si el bebé se hallara en circunstancias de racionalidad ideal, albergaría el deseo ideal de vivir, para poder seguir disfrutando de esas experiencias que valora. Ése es el deseo que debemos respetar y por eso es incorrecto matarlo.

Respecto a la persona en coma: sí tiene deseos. Si el coma es reversible porque su córtex cerebral puede funcionar pero aún no lo hace correctamente, esa persona no ha perdido su deseo de vivir, de amar, de ser feliz. Eso es tanto como decir que cuando se despierta del coma, el deseo de vivir que posee no es el mismo que tenía antes, sino uno nuevo. Es cierto que mientras está en coma sus deseos son inconscientes (disposicionales) pero reales. Del mismo modo que cuando ves una peli y estás muy metido en ella no tienes el deseo consciente de vivir, aunque sí lo tienes disposicionalmente y alguien que intentara matarte en ese momento no podría escudarse diciendo que entonces tú no deseabas vivir de forma consciente.

eze dijo...

Respecto a lo del fallo cognitivo... Es una expresión vaga. Si puede tener deseos reales e, idealmente, el deseo de vivir, claro que tiene derecho a la vida. En realidad hace falta muy poca capacidad cognitiva humana para que las condiciones que digo se den.

Respecto a la inteligencia artifical de la que hablas, si en efecto llegara a tener conciencia de sí mismo, a verse como un agente que se despliega en el futuro, a elaborar una concepción de lo que es vida buena para él, a desear implementarla y, así, deseara vivir, efectivamente deberíamos reconocerle derecho a la vida.

Por supuesto si tú crees que los derechos surgen de una dignidad especial que, en último término, proviene de haber sido creados por Dios a Su imagen y semejanza, no puedes aceptar esta conclusión. Lo admito, pero creo que esta discrepancia no tiene tanto que ver con nuestra discusión sino con otra más profunda y que no debe tener lugar en un Estado liberal.

Finalmente, precisamente lo que estoy negando es que haya un conflicto entre dos derechos iguales. No hay un conflicto entre dos derechos a la vida. Asumiendo que el feto lo tiene, aun en los casos en que la vida de la madre está en peligro, no existe ese conflicto.

Existiría si del derecho a la vida pudiera deducirse automáticamente un derecho a que los demás nos suministraran todo lo necesario para vivir. El feto tendría derecho a que una tercera persona destruyera contra la voluntad de la embarazada los mecanismos que le impiden seguir viviendo. Pero no tiene derecho, es decir, la embarazada no está obligada a suministrar su cuerpo al feto por el mero hecho de que éste lo necesita para sobrevivir.

Fuera de los embarazos nadie cree que ello sea así. Niego, como tú lo haces, que en el caso de que X necesita tu sangre para vivir y tú sangre es la única que le vale, pero elo supone un coste inmenso para ti, estemos obligados a dársela. Ello sería supererogatorio.

Pero es que ése es el caso, y durante nueve meses, del típico embarazo no deseado. Y por ello la mujer no está obligada a proporcionar su cuerpo al feto todo el tiempo necesario para sobrevivir. Si lo hace será encomiabe. Pero nadie, y menos el Estado, la puede obligar a ello.

Eetión dijo...

Eze:
Me parece un poco confusa tu definición de agente moral, como si estuvieras intentado ajustarla para poder sacar las conclusiones que necesitas. En especial cuando lo aplicas a un bebe. Si consideremos a un agente moral como aquel que actúa aplicando una moral determinada, es evidente que para fijar la moralidad de una acción ha de intervenir la inteligencia y la voluntad. En caso contrario no podrías hablar de actos buenos o malos. Basándonos en ese motivo, se entiende, por ejemplo, las causas que eximen de la responsabilidad criminal que aparecen en el capítulo II del Código Penal español o la no comisión de un pecado si falta la advertencia o el consentimiento. En resumen, que conviertes al bebe en un agente moral ampliando de una forma forzada la definición.

En cuanto al derecho a que los demás nos suministres lo necesario para vivir, es un tema bastante complejo. Para reflexionar sobre ello podríamos tener en cuenta el robo por causa de extrema necesidad (un tema para reflexionar mucho por un católico liberal)

En relación a la donación de sangre, precisamente sería moralmente ilícito no donar porque no supone un coste excesivo para mí (es decir, una amenaza grave para mi vida).

eze dijo...

Hola Eetión,

Lamento haberme explicado mal. Nunca he pretendido definir agente moral como "aquel que actúa aplicando una moral determinada". Si así fuera, tanto el bebé, como la persona en coma dejarían de ser agentes morales.

Agente moral no es quien actúa de un cierto modo. Es principalmente quien posee una concepción de lo bueno. Aquí es importante que te transmita bien la distinción que empleo entre lo correcto y lo bueno. Corrección es una propiedad e las acciones: una acción es incorrecta si trasgrede una norma moral y correcta si no la trasgrede. Bondad es una propiedad de estados de cosas valiosos para un individuo. Así, poseer una concepción de lo bueno es valorar qué estados de cosas tienen que darse para que consideres que tu vida es buena.

Puesto que no hablamos de acciones, sino de valorar estados de cosas, la propiedad de voluntariedad no es necesaria. Respecto de la inteligencia, no hace falta más que la capacidad para desear ese estado de cosas. Hblando de de deseos nos situamos al dsicurso de mi post anterior sobre deseos reales/ideales y ocurrentes/disponibles. A él me remito, pues, junto con esta aclaración, creo que explican mi posiciónd de que el bebé sí tiene derecho a la vida.

Querría finalzar con un apunte sobre cada uno de los casos que mencionas.

Hay una diferencia fundamental entre las eximentes de la responsabilidad criminal y la falta de advertencia o consentimiento, por un lado, y la ausencia de inteligencia y voluntad a la que te refieres inmediatamente antes. Un acto involuntario o realizado por alguien sin inteligencia (a efectos penales, como un niño de tres años)supone, según la doctrina penal, que el acto no es siquiera contrario a Derecho, es decir, antijurídico. Las eximentes presuponen que el acto ha sido antijurídico (contrario a Derecho) y se aplican en aquellos casos en que, por las razones que sean, el acto antijurídico no es plenamente imputable a la persona que lo cometió.

Un ejemplo de ello es el del ladrón que roba por causa de extrema necesidad. En este caso tanto el liberal como el católico creen algo muy parecido. Según Santo Tomás en estos casos ni siquiera se puede hablar de robo: la propiedad privada no puede entenderse como un derecho absoluto, posee una función social; Dios da a cada uno de nosotros toda la Creación, de forma que el que se muere de hambre y toma lo que es legalmente de otro para sobrevivir no hace sino reclamar lo que es suyo. Es decir, no hay siquiera pecado, no hay injusto.

El liberal, con el Derecho penal actual, sí sostiene que hay acto antijurídico, porque es una acción voluntaria, tipificada en el Código, dolosa pero concurre causas de exclusión de la antijuridicidad: estado de necesidad justificante. Así, no hay injusto, no hay delito.

Ahora bien, hay una gran diferencia entre sostener que no haya norma moral que me prohíba robar para sobrevivir, a que haya una norma moral que me da derecho a robar para sobrevivir, en el sentido de que el otro está obligado a darme lo que necesito para sobrevivir.

Pero aún suponiendo que fuera cierto que existe un derecho a robar para sobrevivir, ello no implica nada acerca de si existe un derecho a servirse del cuerpo de otro para sobrevivir. Al menos, me parece intuitivamente, que la fuerza del derecho sobre mí mismo es mayor que la fuerza del derecho sobre mis cosas y que lo que puede vencer a este último no tiene por qué vencer al primero.

En último lugar, respecto a lo de la donación. Si para ti donar sangre no supone ningon coste inasumible y eres el único que puede salvar a esa persona, acepto que tienes el deber de ayudar.

Creo que tu error es considerar que el único coste inasumible para cualquier persona es el peligro de la propia vida. Puede haber otros y si creemos en el liberalismo hemos de aceptar que el Estado no puede ir por ahí diciendo qué es un coste inasumible para un plan de vida y qué no, porque eso es tanto como decir que el Estado dice qué planes de vida son mejores y cuáles no y eso es precisamente lo que un Estado liberal no puede hacer.

eze dijo...

Una corrección: quería decir que el liberal tampoco considera que hay acto antijurídico.

¡Lo siento! :(

Fritz dijo...

Perdone el retraso pero pasé por aquí un par de veces y no vi que me contestara; ahora sí.

Mire, no tengo motivación suficiente para iniciar un debate sobre definiciones, ni sobre el nominalismo, el esencialismo, y menos, no se ofenda, con alguien que es básicamente un escolástico. Lo que sí le digo es que, para mi, un óvulo recién fecundado, que no tiene cerebro, ni sistema nervioso, y que es, en fin, dos medias células, no es ni una persona, ni un individuo y por lo tanto ni tiene derechos, ni siente ni padece.

Por cierto, la diferencia fundamental entre la permisividad del aborto y la de la esclavitud es que mientras la esclavitud es algo que se permitía y se dejó de permitir, al aborto le ocurre lo contrario. Siempre hubo quienes se quedaban atrás, lo que es nuevo en nuestra época es vendernos como avances prácticas de siglos pasados que han sido abandonadas.

Rojobilbao es una suerte de carlista y Elentir... bueno, Elentir es un pájaro de cuidado, cristianísimo eso sí. Se puede ser creyente o muy creyente y ser liberal, lo que no se puede es ser fanático religioso en lo político y ser liberal.

En cuanto a lo del canibalismo: no recuerdo bien quiénes pero están entre los que se declaran anarcocapitalistas.

Saludos

Eetión dijo...

Eze:
Como te indicaba, es curiosa tu definición de agente moral. Según el diccionario de la RAE, agente se refiere a aquel que obra o tiene virtud de obrar. Pero tu agente moral no necesariamente ha de obrar, solamente ha de tener percepción de la bondad de las cosas. Evidentemente, si utilizas tu definición, puede que llegues a esas conclusiones (tendría que analizar el razonamiento con más calma)

Como aclaración al robo en caso de extrema necesidad, recordar (aunque supongo que ya lo sabes) que han de cumplirse unos requisitos para que se considere legítimo. Seria un tema para una entrada, pero señalar que entre otras cosas está la obligación de la restitución.

Con relación a la definición del coste inasumible, esto de acuerdo contigo. El Estado no debería involucrarse en este asunto, por dicho motivo he comentado que aunque se puede clasificar la no donación como un ilícito moral, no considero conveniente convertirlo en un ilícito penal, salvo que las circunstancias fueran de tan evidentes que se conculcarán derechos básicos (aunque no es exactamente lo mismo, tenemos el caso de la obligación fijada por un juez a admitir una transfusión para un niño en una familia Testigos de Jehová)

Bueno, considero que el debate ha sido muy, pero que muy, interesante. Evidentemente si es tu deseo puedes añadir lo que estimes oportuno, pero creo que nuestras posiciones están claras y quien nos lea podrá sacar sus conclusiones. Ha sido un placer debatir contigo. Espero tener oportunidad de hacerlo en otra ocasión. Un cordial saludo.

Nota: ¿Por qué no te animas y creas un blog?

eze dijo...

Gracias por tu cordialidad, Eetión. No me ha sido fácil, lamentablemente, encontrarla en otras páginas y blogs provida en los que he intentado participar.

¡Pues a lo mejor me animo, fíjate! :)

Eetión dijo...

Fritz:
Sin problemas. ¡Qué pena que no se anime a participar en el debate! Seguro que hubiera sido interesante. Y no se preocupe. No me ofendo. Todos tenemos un tiempo limitado y hemos de decidir en que invertirlo. Por cierto, lo de escolástico me ha gustado. Se ve que no voy muy desencaminado :-)

En relación a su posición sobre el aborto, queda clara, aunque no sabremos en qué la basa.

Por último, sobre lo que me comenta de Elentir o Rojobilbao, sólo puedo decirle que durante estos meses que he tenido contacto con ellos, no he visto razones para clasificarlos como no liberales. Además, estoy seguro que usted confunde la pasión por unas ideas con el fanatismo. Evidentemente, son cosas muy diferentes.

Un cordial saludo.

Orlando dijo...

Me pareció muy buena entrada.

En mi opinión, se tiene derecho a la vida desde el instante mismo de la concepción. Cuando el ovulo se une al esperma, entonces ya dejan de ser 2 celulas simplemente. Apartir de ese momento se inicia un proceso llamado "embarazo", cualquier interrupción del embarazo es aborto.

Definir y delimitar la humanidad a un sistema nervioso central, a las 2 semanas, una semana, un día de embarazo, etc. son "tecnicismos" absurdamente relativistas y antojadizos, según el (mal-)gusto -y aveces intereses- de cada quien.

Pues está claro que si el proceso no se interrumpe, el ser tendrá todas las mismas cualidades que los demás seres humanos nacidos. En ese sentido, el feto es otro estadío más de vida del ser humano.

Ponerse a decidir que el ser es humano cuando ya tiene sistema nervioso, organos definidos, o etc. es una tontería, mas bien dicho, un juego de tecnicismos en los que no puedo creer que hayan caído gente supuestamente racional y culta.

Esta iniciativa, de nerds adictos a catalogar y clasificar los procesos del desarrollo humano para decidir cuando es humano y cuando no, estoy seguro que será visto en el futuro tal cual, vemos ahora a la frenología.

Las generaciones del futuro, recordarán al aborto de hoy como genocidio.

Saludos.

Eetión dijo...

Orlando:
Es curioso como la gente intenta buscar distintos aspectos biológicos para definir a un ser humano. ¿No les basta con el código genético? Puede que en muchos de estos casos se parta de una postura proabortista y se intenten buscar razones para apoyarla.

Un saludo y gracias por comentar

eze dijo...

Hola,

No pensaba volver a escribir aquí, pero me he sentido aludido por el post de Orlando. Aquí intentaré defenderme de la acusación de que el criterio de inicio de la actividad cortical es arbitrario.

En primer lugar, yo jamás he intentado dar un criterio acerca de qué es un ser humano. Tomándolo como una clasificación estrictamente biológica, de eso se encarga la ciencia experimental. Acabado el proceso de fecundación hay, parece, un nuevo ser humano.

Pero yo no he hablado nunca de biología, sino de ética; no de cuándo hay o no un ser humano, sino cuál es la propiedad que hace que los seres humanos tengamos derecho a la vida. Y argumenté que no podía ser la propiedad de pertenecer a la especie humana, sino otra cosa. Y dije que esa cosa son las propiedades de tener un futuro como el nuestro y la de poseer un deseo disposicional ideal de preservarlo.

Uno puede estar de acuerdo o no con ese criterio, pero lo que no se puede hacer es rehuir el debate tildando de 'nerds' y 'relativistas' (¡?) a quienes proponen y justifican como relevante una propiedad diferente a la de 'pertenencia a la especie humana'.

Por cierto, que lamento mucho que desde el catolicismo se tilde inmediatamente de 'relativista'a todo aquél que no comparte la moral católica. La Iglesia no tiene el monopolio del objetivismo moral: tan objetivistas en moral son la Iglesia católica como los utilitaristas del siglo XIX o los estoicos del siglo II; o como los filósofos liberales agnósticos del siglo XX (pienso en Nozick o Rawls o Habermas).

Para sostener que la moral es objetiva y universalmente válida no hace falta creer en Dios. Basta con creer que pueden darse razones universalmente accesibles.

Creo que los católicos tenéis que daros cuenta que vuestra lucha como objetivistas morales no es contra el relativismo, sino contra otra moral objetiva que compite directamente con vosotros y que se desarrolla a nivel internacional en los departamentos de filosofía política y moral de las universidades. Hace muchas, muchas décadas que el pensamiento relativista abandonó la Academia (y mientras estuvo, estuvo poco). La Iglesia se enfrenta a especialistas en ética dispuestos a darle batalla desde el terreno de la argumentación, la objetividad, la universalidad y el valor de la persona humana.