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miércoles, 1 de mayo de 2013

1º de mayo: ¿6.200.700 de razones… o 2.700.000?

«Nunca un Primero de Mayo ha estado más cargado de razones para la movilización: 6.202.700 personas en paro (el 27,1% de la población activa, el 57% de los jóvenes menores de 25 años), más de la mitad de estos trabajadores no perciben ningún tipo de prestación económica y hay casi dos millones de familias que tienen a todos sus miembros en paro».

Tribuna de Cándido Méndez (Secretario general de UGT)


Sede de UGT en Mérida. Coste de la obra: 2.700.000 euros.


Enlaces relacionados:
UGT se gasta 2,7 millones de euros en su nueva sede de Mérida - Expansión

martes, 7 de agosto de 2012

Unos crean riqueza y otros la roban

Capitalismo...




Socialismo...

 


martes, 28 de septiembre de 2010

Sindicatos del siglo XIX y videos (una historia de buenos y malos desde 1924)

Durante este mes, UGT nos ha presentado una serie de videos humorísticos y educativos a un tiempo (eso dicen ellos) que han pretendido darnos su visión de la crisis. Sin embargo, realmente lo único que han demostrado es que han quedado anclados en una época donde el marxismo todavía creía tener la llave de la felicidad y la riqueza. Tiempos donde se presentaba al empresario como un ser malvado y depravado que explotaba necesariamente, por la misma esencia del capitalismo, a una masa desarrapada y famélica de trabajadores. Y lo malo, entre otras cosas, es que nada de esto en nuevo. Ya en 1924, Sergei Eisenstein, nos presentaba su película titulada “La Huelga” donde el discurso era el mismo. He preparado un montaje corto de la misma (que Eisenstein me perdone) que intenta resumir la historia de la película.



¿Qué podemos deducir del visionado? Que para UGT nada parece haber cambiado, al menos nada realmente sustancial. Han pasado más de 200 años de aquella época, pero los actuales sindicatos organizadores de la huelga parecen no haberse percatado del paso del tiempo. Continúan presentado al empresario como explotador y al trabajador como explotado. Hoy en día, cualquiera que no se deje llevar por una ceguera ideológica puede darse cuenta que las dos partes, en ocasiones con dispares intereses (por qué no decirlo), son necesarias para una auténtica creación de riqueza y bienestar. Por otra parte, estoy convencido de que una de las necesidades más importantes para solucionar la actual crisis debe ser ampliar la libertad de todos. Dejar que se lleguen a acuerdos sin imposiciones estatales. Quizás entonces, algunos sindicatos se den por fin cuenta que en ese nuevo orden pueden ser útiles. Pero antes, deberán despojarse de toda esa carga ideológica que han acarreado durante más de 100 años, renunciar a las dádivas del Estado y presentarse antes los trabajadores como organizaciones que deben ganarse día a día su respeto (y su afiliación) sin utilizar los recursos del poder. Quizás se sorprendan cuando vean que muchos de los que antes les cerraban las puertas se las abren de par en par.


domingo, 8 de agosto de 2010

UGT nos despoja de todo (el caso Fundescan)

En aquellos días, dijo Jesús: ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, pues sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera parecen bonitos, pero por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia! Así también vosotros, por fuera aparecéis justos ante los hombres, pero por dentro estáis llenos de hipocresía y de iniquidad. (Mt. 23, 27-28)


Fundescan es una asociación creada por UGT que gestionaba en Tenerife varias casas de acogida de mujeres maltratadas e impartía talleres de empleo y cursos de formación en toda Canarias. Llegó a manejar entre unos 4 y 5 millones de euros del presupuesto público, teniendo contratado a unos 180 trabajadores.

A principios de agosto del año pasado, un patronato asumió la gestión de la fundación. Y entonces fue cuando empezaron a descubrirse los problemas. Fue imposible conocer la situación económica y financiera de la institución. La anterior dirección no fue capaz o no quiso subsanar las deficiencias encontradas ni siquiera cuando se le solicitó por vía notarial. Por todo ello, el patronato tuvo que encargar una auditoria externa que hubo de reconstruir las contabilidades de los años 2007, 2008 y parte del 2009.


El resultado de la auditoria fue aterrador. La deuda de la asociación ascendía ya en el 2007 a unos 5 millones de euros. Entre los acreedores se encontraban la Seguridad Social, la Agencia Tributaria y varias entidades bancarias. En enero de este año, la deuda ya era de unos 8 millones de euros y Fundescan adeudaba a sus empleados la nómina de diciembre del 2009 y algún que otro atraso.

Por todo lo anterior, la asociación presentó suspensión de pagos y comenzó a negociar con los trabajadores un ERE para la totalidad de la plantilla, instándoles a aceptarlo, pues así podrían cobrar la prestación por desempleo lo antes posible. En relación a lo sueldos atrasados y a sus indemnizaciones por despido, les indicaba que tendrían que acogerse al FOGASA. Los trabajadores intentaron entrevistarse a través de sus representantes con Cándido Méndez sin conseguirlo e incluso le enviaron una carta informándole de los problemas.

La situación se hace cada vez más tensa ante la falta de una solución adecuada. El 11 de marzo de este año, un grupo de trabajadores se encierra en las dependencias de UGT en Santa Cruz de Tenerife, siendo necesaria la presencia de la Policía Nacional para que procedieran al abandono del local. Durante meses los trabajadores se encuentran en la terrible situación de ni poder inscribirse en las listas del paro para cobrar la prestación de desempleo, ni poder cobrar sus salarios, pues Fundescan no les da su carta de despido.

Y así han transcurrido los meses, sometidos los trabajadores a una incertidumbre angustiosa. Al final, un grupo de ellos denuncia a la propia Fundación, al sindicato UGT, al servicio Canario de Empleo e incluso a la propia FOGASA.

Por fin, el pasado 22 de julio se dicta sentencia por el juez del juzgado de lo social nº 6 de Santa Cruz de Tenerife. Condena a Fundescan y a UGT al pago de las correspondientes indemnizaciones de 45 días por año trabajado o a la readmisión de los trabajadores en sus puestos de trabajo. En la sentencia queda demostrado que Fundescan es parte de UGT.

¿Constituye el caso narrado una excepción? Se dice que las generalizaciones constituyen una falta de rigor, pero UGT ya ha protagonizado otras situaciones de este tipo. No olvidemos el caso de la promotora de viviendas PSV, que también quebró afectando a unas 20.000 familias y el de la aseguradora UNIAL que siguió los mismos pasos dejando a multitud de asegurados sin sus seguros. Es evidente que algo no funciona. Los sindicatos se han convertido en una parte del problema. Un problema donde el Estado y multitud de organizaciones, como los sindicatos, pretenden convertirse en protagonistas de la sociedad, privando a cada uno de los ciudadanos de su capacidad de decisión y de su responsabilidad personal. Un Estado del Bienestar que, exhausto, agoniza echando ahora la culpa al neoliberalismo y cuyas propuestas de soluciones persisten en los errores intervencionistas.

Y mientras tanto, los líderes sindicales siguen pronunciando discursos y haciendo declaraciones donde afirman que son sus sindicatos los que representan y defienden a los trabajadores. Y yo me pregunto, ¿hay alguien que sinceramente aún se lo crea?




Enlaces relacionados:
Empleadas de una fundación de UGT se desnudan porque el sindicato las "despoja de todo" – Libertad Digital
Cronología del caso PSV – El Mundo
Redondo y Compañía – Federico Jiménez Losantos (ABC - 1994)

domingo, 20 de diciembre de 2009

Los Sindicatos y su errada visión de la causa de la Crisis

Como es bien sabido, los Sindicatos se manifestaron el sábado de la semana pasada para protestar por la crisis que sufrimos. Su lema fue "Que no se aprovechen de la Crisis". Aunque al final intentaron matizar, estuvo claro que este lema iba dirigido a los empresarios, esos "pérfidos explotadores".

Le he echado un vistazo al manifiesto de la convocatoria, y entre otras perlas he conseguido la siguiente:

"Resulta sorprendente que, quienes defendieron los más radicales postulados del liberalismo que nos ha llevado al fracaso económico que vivimos (un mercado sin reglas, un sistema financiero sin control, un Estado raquítico, una anémica protección social, una restricción obsesiva de los costes laborales), pretendan convencernos de que la salida a la crisis pasa por más de lo mismo: mismo patrón de crecimiento, despido más barato, mercado de trabajo más desregulado, derechos laborales devaluados, fin de las políticas públicas y vuelta al capitalismo sin reglas".

Una vez más las repetidas soflamas acusando al Liberalismo de causar la Crisis. De la misma manera que se equivocan al cargar contra los empresarios, los Sindicatos también se equivocan cuando señalan al causante de la Crisis. Es lo que suele ocurrir cuando se juzga la realidad a través de conceptos ideológicamente preconcebidos.

Cualquier liberal austriaco es consciente de que ha sido el Estado, con sus manipulaciones monetarias, el que ha causado, una vez más, esta crisis económica. De esto ya se ha hablado en muchas ocasiones. Así, la FED creó las condiciones para el crecimiento de la burbuja. Luego, el Gobierno de los Estados Unidos fijó el blanco para que esta burbuja se manifestara en el sector inmobiliario. Veamos esto con un poco más de detalle.

En 1938 F.D. Roosevelt crea Fannie Mae como parte de su New Deal. Con su creación, se intentaba que familias con bajos recursos tuvieran acceso a la compra de viviendas. En 1970, el Gobierno estadounidense crea también Freddie Mac con la misma finalidad. Ambas son en la actualidad Government Sponsored Enterprise (GSE), es decir empresas que aunque no son de titularidad estatal, son apoyadas por el Estado. En 1977, la administración Carter, consigue que se apruebe la Community Reinvestment Act (o CRA). Mediante ella, se intentaba evitar las prácticas discriminatorias de las entidades financieras contra las familias de bajos recursos a la hora de acceder al mercado inmobiliario. Habían nacido las hipotecas subprime. Dicha legislación fue apoyada después de su creación por las sucesivas administraciones norteamericanas, habiéndose practicado distintas reformas desde su puesta en vigor. En esencia, la CRA obliga a los bancos a conceder préstamos hipotecarios a personas de baja capacidad económica, contemplando distintas medidas contra las entidades financieras en el caso de no cumplir con esta obligación.

Las anteriores condiciones fijaban un campo abonado para el estallido de la crisis que padecemos. El Estado obliga a los bancos a conceder hipotecas que nunca deberían haber sido concedidas y luego comienza a bajar los tipos de interés. Esto hace que el exceso de dinero introducido en el sistema se dirija hacia el mercado inmobiliario, favoreciendo a ese grupo de familias con escasos recursos que protegía el mismo Estado. Los bancos venden entonces estas hipotecas a las entidades Fannie Mae y Freddie Mac, asumiendo éstas el riego de las mismas. A su vez, estas dos empresas venden las hipotecas a inversores de todo el mundo mediante distintos productos financieros a través de su colocación en la Bolsa.

Cuando las condiciones económicas empiezan a descontrolarse por el incremento de la inflación provocada por la manipulación de los intereses, el mismo Estado sube la tasa de los mismos. Con ello consigue que las familias favorecidas por la CRA comiencen a tener problemas para afrontar el pago de sus hipotecas. Había estallado la crisis de las subprimes, o hipotecas basuras. De esta forma, una vez más, el Estado había jugado a ser dios, decidiendo quien debería sobrevivir o morir económicamente, “El Estado me lo dio y el Estado me lo quitó: ¡bendito sea el nombre del Estado! (1) Una vez acontecido el incumplimiento del pago de una gran parte de las hipotecas, como éstas habían sido garantizas por Fannie Mae y Freddie Mac, comienzan a extenderse los problemas. Primero a estas entidades, luego al resto de inversores que compraron los productos financieros basados en las hipotecas.

Todo lo anterior nos demuestra que no han sido, como dicen los Sindicatos, "un mercado sin reglas, un sistema financiero sin control, un Estado raquítico, una anémica protección social" los que han causado la Crisis. Por el contrario, ha sido un mercado con reglas absurdas impuestas por el Estado, un sistema financiero totalmente controlado por el Estado, un Estado hipertrofiado y un intento equivocado de una mayor protección social, los causantes de la Crisis.

¿Han aprendido la lección? Mucho me temo que no. Ya hemos visto que los Sindicatos ni siquiera son capaces de entender lo que ha pasado y siguen con sus erradas visiones de la realidad. Otro ejemplo de que no han aprendido la lección, es la intención de la administración Obama de imponer en los Estados Unidos una legislación sanitaria basada en los mismos conceptos que ocasionaron los problemas que sufrimos. Así, se pretende obligar a las compañías de seguros de asistencia sanitaria a asegurar a aquellas personas que por técnica aseguradora no sería posible asegurar. Se fijan además las coberturas de los seguros de forma obligatoria sin tener en cuenta los cálculos actuariales. Más reglas que distorsionan el mercado, más controles estatales, más Estado, más protección social mal entendida. El día que las aseguradoras sanitarias se vean abocadas a la quiebra, se hablará entonces de que han sido las políticas liberales y el afán de ganancias de estas empresas las que han ocasionado la crisis, una nueva crisis, esta vez sanitaria y quizás limitada a los Estados Unidos, una crisis que quizás sea llamada la “Crisis de las pólizas basuras”.


(1) Job 1, 21